Tapa de Clarín, Marzo del 2005

Libertad de expresión y soberanía política

Una nación es soberana cuando sus representantes, elegidos por el pueblo, son capaces de tomar decisiones a pesar de la resistencia de las corporaciones. Debatir sobre la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, y hacerlo desde una perspectiva de defensa de los derechos públicos, es discutir conceptos de democracia y soberanía.

 

Poder hablar de libertad de prensa, es poder hablar de la forma que disponen los pueblos para hacerse oír, disentir culturalmente, expresar  ideas y sobre todo garantizar la pluralidad y la diversidad.

 

Respetar la toma de decisiones y democratizar los espacios de poder – desde las normativas que emanan de las autoridades constitucionales- es una obligación ciudadana hasta para los que piensan distinto. Vivir en democracia es hacerse esclavos de la voluntad popular, y no de las decisiones de los grupos de poder.

 

Muchas veces las empresas de comunicación van de contramano con la libertad de prensa y algunas son monopolios que controlan la información, ejercen la censura y buscan provocar reacciones y manipular la opinión pública para imponer sus intereses políticos a la sociedad. Este mecanismo de concentración y contaminación de la información se realiza tanto en nuestro país como a escala mundial. Se pretende confundir la libertad de prensa con la libertad de empresa, y no son sinónimos. Manipular las posibilidades de expresión de un pueblo, bajo las normativas del mercado corriente, es resignar derechos y ningún pueblo libre debe permitirlo.

Tapa de Clarín, Marzo del 2005

 

Resulta fundamental reconocer el cambio radical de paradigma que representa la incorporación de la nueva Ley de Servicios Audiovisuales – sancionada por amplia mayoría en democracia- ya que esta Ley constituye una herramienta fundamental en la lucha por la construcción de ciudadanía política, cultural, independiente y de derecho.

 

El debate está abierto y es importante terminar con la contaminación mental y visual de los medios, la pobreza dialéctica y la falta de nivel que impone la dominación cultural. Es lamentable que los medios audiovisuales en manos de los poderosos, impongan en nuestro país el 90 por ciento de la programación, marquen la agenda política desde su cosmovisión  mercantil y apliquen modelos culturales diseñados en forma espuria.

 

El apoyo a la nueva ley de la democracia debe fundamentarse y debatirse desde el conocimiento comprometido con los valores de nuestra patria, respetando a nuestros pensadores, artistas, y demás ciudadanos que forman nuestra diversidad cultural

 

La nueva Ley de Servicios y Medios Audiovisuales debe abrir espacios de libertad de expresión y valores que nos permitan construir un nuevo amanecer de la Patria. Parafraseando al Nóbel argentino Pérez Esquivel: “La dominación no comienza por lo económico, comienza por lo cultural.

 

Nota del autor: Aprovechemos el espacio para confrontar ideas, promoviendo el debate y respetando los disensos. Los invito a pensar desde una perspectiva autónoma y soberana, que denote pasión por la diversidad y respeto por lo distinto. Hasta la próxima.

Comentarios

  1. antonella dice:

    Me parece que es una ley muy importante y necesaria para la democracia arg. Ahora opino que atar el destino de un modelo nacional-que considero exitoso-a lo que pueda pasar el 7 de diciembre es imprudente y arrrojado.Que necesidad tiene este gobierno de quedar herido si las cosas no salen como lo plantea la ley el 7D? Un gobierno que ha recuperado la identidad nacional, que ha ampliado los derechos como nadie desde el regreso de la democracia, que ha permitido reivindicaciones poíiticas impensadas, y que defiende y garantiza los DD HH, no debería entrar en esta guerra sin cuartel que propone el monopolio. Es solo una opinión que comparto desde mi lugar de militante social. Buena la página gracias por el debate de ideas

  2. roxana dice:

    Buenos días: que bueno el debate que se plantea en la página. Me alegra poder disentir y expresar lo que pienso. Sería bueno escribir desde el conocimiento y no desde el resentimiento. Estoy de acuerdo con la nueva ley de medios, sobre todo en la parte de ampliación de contenidos culturales, nuevas señales universitarias de radio, participación comunicacional de los pueblos originarios, producciones locales que y música regional. Esto sí me parece democrático y plural.

  3. robert dice:

    Buenas, no puedo dejar de reirme al leer esta nota tan obsecuente e inocente (sera inocente, quien la escribe, Barone?) bueno, lo que pienso es que si cae el monopolio de clarin se creara un nuevo monopolio, mucho mas dictatorial y sectario, que es el monopolio para estatal de contenido kirchnerista, muy parecido al asco de canal 9, c5n, cronica,360tv y hasta telefé.vamos compañeros, que para el dia del inocente falta mucho y ya no le creo. Mira si por que se aplique la desinversion los nuevos medios van a ser plurales y democraticos, y se respetar{a el disenso. sí lo van a respetar como el lo hace el grupo guebbeliano de 6,7 rocho-que asco-pero bueno es lo que hay con los cumpas en el poder. igual gracias por dejar participar y hasta la proxima

  4. jorge dice:

    buenaas, coincido con la nota, ahora si la pluralidad son los impresentables de 6,7,8 y Victot Hugo, pobre Nación con estos mercenarios a sueldo del Estado
    con respecto a disminuir la concentracion de los grupos que controlan todo(tambien a los gobiernos locales e instituciones) sí, que se redistribuya la información. no es buena la monopolización de los contenidos. gracias.

  5. Juan dice:

    La Ley de Medios Audiovisuales era un debate muy postergado para nuestra nación que era necesario que se diera. Pero quizá, se apresuró y se armó con una redacción que en ciertos aspectos no termina formulando lo que pregona buscar.
    Digo esto, porque el tema más importante, (más allá de la desinversión de medios que deben hacer las grandes empresas) para mí es cómo se distribuye la pauta oficial.
    Me preocupa que eliminemos los monopolios de grupos de poder empresario para pasar a uuna configuración donde la diversidad está marcada por la cantidad de dueños distintos, pero la realidad marcada por una distribución desigual de pauta oficial, que como sabemos quienes trabajan en los medios, terminan por definir las lineas editoriales.
    La verdad es que es necesario el cambio cultural, medios diversos, voces distintas. Pero necesitamos que los medios del Estado se comporten no como defensores extremistas del Gobierno, sino también críticos.
    Lamentablemente hoy el único medio que refleja una oposición fuerte es uno que justamente esta opuesto por que sus intereses económicos están tocados. Tocados desde la disputa del campo en 2008.
    Es menester que tengamos una ley de medios que asegure diversidad de opiniones, y que no controle de fondo las líneas editoriales a base de disposición o no de pauta oficial.
    No digo que la actual ley ejerza este control, pero si advierto de la posibilidad de que esto suceda, no estando regulado cuidadosamente el reparto de dicha pauta.